Impuestos

Régimen Simplificado de Tributación:
todo lo que necesitas saber

Luciano Santos Accounting Firm Mayo 2026 10 min de lectura
Régimen Simplificado de Tributación República Dominicana

Si eres dueño de un negocio pequeño, trabajas como independiente o acabas de formalizar tu empresa, es muy probable que el Régimen Simplificado de Tributación (RST) sea el punto de entrada correcto al sistema tributario dominicano. Está diseñado para reducir la carga administrativa de los contribuyentes más pequeños — menos declaraciones, menos complejidad, menos costo de cumplimiento.

Pero también tiene limitaciones importantes que muchos desconocen y que pueden frenar el crecimiento de tu negocio si no las consideras a tiempo. Esta guía te explica todo.

¿Qué es el Régimen Simplificado de Tributación?

El RST es una modalidad de tributación establecida en el Código Tributario dominicano (Ley 11-92) y reforzada por la Ley 253-12, pensada para facilitar el cumplimiento fiscal de personas físicas y pequeñas empresas cuyos ingresos no superan el umbral establecido por la DGII. En lugar de declarar el ITBIS mensualmente y calcular el ISR sobre utilidades netas con toda su complejidad, el RST simplifica la liquidación del impuesto en una sola declaración anual con pagos trimestrales.

En términos prácticos: si estás en el RST, pagas un impuesto calculado sobre tus ingresos brutos o compras, siguiendo una escala predefinida, y eso sustituye al ITBIS y al ISR regular. No necesitas presentar el IT-1 mensual ni el IR-2 anual complejo — pero sí debes mantener contabilidad bajo NIIF y cumplir con tus registros contables.

¿Quién puede acogerse al RST?

Pueden acogerse al RST las personas físicas y las personas jurídicas (empresas) que cumplan estas condiciones:

También pueden optar al RST los profesionales liberales (médicos, abogados, ingenieros, contadores que ejercen de forma independiente) y los arrendadores de bienes inmuebles con ingresos por debajo del umbral.

Las dos modalidades del RST

El RST no es una sola fórmula — tiene dos variantes principales, dependiendo del tipo de actividad:

1. RST basado en ingresos brutos

Es la modalidad más común para comerciantes, prestadores de servicios y profesionales independientes. Se aplica un porcentaje sobre los ingresos brutos declarados, siguiendo una escala progresiva que va desde el 2% hasta el 3.5% aproximadamente, dependiendo del nivel de ingresos dentro del umbral. La declaración se presenta una vez al año mediante el formulario RST-1 ante la DGII, y el impuesto resultante se paga en 4 cuotas trimestrales a lo largo del año.

2. RST basado en compras (para comerciantes sin registros de ingresos)

Para negocios que tienen dificultad en registrar formalmente todos sus ingresos (colmados, negocios informales en proceso de formalización, puestos de mercado), existe una modalidad basada en las compras realizadas, aplicando un porcentaje estimado de margen de ganancia para calcular los ingresos presuntos y sobre esa base calcular el impuesto.

"El RST no es evasión — es un mecanismo legal diseñado para que los pequeños contribuyentes puedan cumplir con sus obligaciones sin necesidad de un aparato contable costoso. El problema es cuando el negocio crece y el empresario no se da cuenta de que ya no encaja en ese régimen."

¿Qué obligaciones sustituye el RST?

Estar en el RST te libera de varias obligaciones del régimen ordinario:

En su lugar, presentas la declaración RST-1 una vez al año y el impuesto se paga en 4 cuotas trimestrales. Eso sí: el RST no te exime de mantener contabilidad bajo NIIF — la obligación de llevar registros contables adecuados se mantiene independientemente del régimen tributario en el que estés.

Las limitaciones del RST que debes conocer

Aquí es donde muchos empresarios toman decisiones sin información completa. El RST tiene ventajas claras, pero también restricciones importantes:

Sí puedes emitir comprobantes fiscales válidos para crédito fiscal

Contrario a una creencia muy extendida, los contribuyentes del RST sí pueden solicitar y emitir comprobantes fiscales con valor de crédito fiscal (NCF B01 / e-CF tipo 31). Esto significa que tus clientes empresariales pueden deducir tus facturas en su declaración de ISR sin ningún problema. La DGII no restringe la emisión de NCF B01 a los contribuyentes del RST — lo que sí cambia es la forma en que tú calculas y declaras tu propio impuesto.

No puedes recuperar el ITBIS de tus compras

En el régimen ordinario, el ITBIS que pagas cuando compras a tus proveedores se acredita contra el ITBIS que cobras a tus clientes. En el RST, ese mecanismo no existe — el ITBIS que pagas en tus compras simplemente se convierte en un costo que absorbes.

El umbral de ingresos puede convertirse en un techo psicológico

Algunos empresarios, sin darse cuenta, evitan crecer más allá del umbral del RST para no tener que pasar al régimen ordinario. Esto es un error estratégico: el costo de cumplimiento del régimen ordinario es perfectamente manejable con un buen contador, y los beneficios de crecer siempre superan el costo de cumplir bien.

¿Cómo registrarse en el RST?

Si ya tienes un RNC activo ante la DGII y nunca has declarado bajo el régimen ordinario, puedes solicitar la inclusión en el RST directamente en la Oficina Virtual de la DGII o en cualquiera de sus oficinas presenciales. Necesitarás:

Si ya estás en el régimen ordinario y quieres pasar al RST porque tus ingresos cayeron por debajo del umbral, también puedes solicitarlo — aunque hay condiciones y plazos que la DGII evalúa caso por caso.

¿Cuándo conviene salir del RST?

Hay cuatro situaciones claras en las que pasar al régimen ordinario es la decisión correcta, aunque no estés obligado todavía:

RST vs. Régimen Ordinario: un resumen rápido


El RST es un buen punto de partida, pero no debería ser el destino final de una empresa que quiere crecer. Si tienes dudas sobre si tu negocio sigue encajando en el RST o si ya es hora de hacer la transición, ese análisis es exactamente lo que hacemos en una consulta inicial — sin compromiso.

Manuel E. Luciano
Manuel E. Luciano

Fundador & Director de Luciano Santos Accounting Firm. Licenciado en Contabilidad & Auditoría (UNPHU) y Máster en Contabilidad Tributaria (UASD). Especialista en planificación tributaria y estructuración fiscal para empresas dominicanas. Miembro activo del ICPARD.

Primera consulta sin costo

¿Estás en el RST y no sabes
si es el régimen correcto para ti?

Evaluamos tu situación fiscal actual y te decimos exactamente si debes quedarte en el RST, cuándo hacer la transición y cómo hacerlo correctamente ante la DGII.

Consulta gratuita WhatsApp

Sin compromiso — respondemos en menos de 24 horas